MELISA: DISTRIBUCIÓN
Como distribuidora, Melisa realiza la comercialización de los fondos que las
editoriales ponen a su disposición. El editor deposita sus libros en el
almacén, y, a partir de ahí, se trabaja tanto el fondo como las novedades con
la red comercial, en los diversos puntos de venta. Melisa se encarga de la
venta a librerías, la facturación y el cobro, así como del abono de las
devoluciones. Mensualmente, emite una relación de los artículos y cantidades de
los mismos vendidas (liquidación de ventas), contra la que emite factura el
editor. Dicha factura se realiza con el descuento que previamente hayan pactado
editor y distribuidor, y es pagada por Melisa en el plazo que también haya sido
acordado entre ambas partes. Si se diera el caso de que la editorial quisiera
conservar la facturación dentro de su ámbito de actuación, ello no supondría
obstáculo alguno para la labor de comercialización de Melisa, ya que podemos
dar salida a una única expedición con diferentes albaranes para que luego
puedan seguir vías distintas de facturación.
Todos los acuerdos a los que llegan editor y distribuidor, se
plasman en un contrato que es firmado por ambos en el inicio de la relación
comercial. En él, además de los que formalmente son recomendables desde el
punto de vista jurídico y que se establecen en toda relación mercantil, se
recogen los aspectos mencionados en el párrafo anterior, así como otros que
cualquiera de las partes pueda considerar de interés. Entre éstos, merece la
pena destacar la duración de la relación, el ámbito territorial en que ésta se
va a llevar a cabo, el plazo y la forma de pago, el descuento que el editor va
a realizar a Melisa (siempre sobre el PVP de los libros, sin IVA), las
garantías que el editor requiera (pueden ser tanto financieras, como la
documentación que acredite que el distribuidor tiene cubierto con los seguros
correspondientes el valor de los libros depositados en sus almacenes, o
cualquier otra) y la obligación de realizar inventarios anuales para verificar
el número de ejemplares que están en el almacén de Melisa.
A fecha mayo de 2007, los fondos en distribución son Edhasa,
Trotta, Herder, DVD, Glenat, Juventud, Minúscula, Castalia, Adriana Hidalgo,
Huerga y Fierro, Igitur, Harlequín, Top Novel, Biblioteca Nueva, Minerva,
Ediciones del Viento, Salamandra, Siete Mares, Anthropos, El Tercer Nombre,
Medea, Arena, Imser Siglo, Salto de Página y Mandragora. Para realizar la
comercialización, Melisa cubre todo el territorio nacional con una red
comercial compuesta por un Jefe de Ventas y seis personas, además de apoyarse
en algunos delegados zonales para aumentar la capilaridad de la distribución.
Con todo ello, los libros están presentes en unos 4.500 puntos de venta. Los
tipos de clientes que se visitan cubren todo el espectro del sector, desde las
grandes cadenas comerciales de librerías, como El Corte Inglés, FNAC, Crisol,
SGEL, Casa del Libro ó VIPS, a las librerías generalistas o a las
especializadas en diferentes temas: psicología, filosofía, religión, librerías
jurídicas o de humanidades.